Devoluciones post-Navidad y rebajas: cómo preparar tu packaging de e-commerce para la ida y la vuelta

Devoluciones post-Navidad y rebajas: cómo preparar tu packaging de e-commerce para la ida y la vuelta

9 décembre 2025Marc Trujillo

La campaña de Navidad termina… pero tu packaging no. Justo después llegan las devoluciones y, acto seguido, las rebajas. Es el momento en el que se pone a prueba de verdad si tu envase está pensado solo para “ir” o también para volver.

En moda y calzado, las tasas de devolución online pueden superar fácilmente el 30 %. En electrónica y otros sectores, la avalancha de devoluciones post-Navidad es ya parte del calendario. Si tu packaging no está preparado para este flujo de ida y vuelta, se traduce en más roturas, más costes, más residuos y peor experiencia de cliente.

Vamos a ver cómo diseñar y elegir un packaging de e-commerce que funcione bien tanto en el envío como en la devolución, con criterio operativo y sostenible.


1. Por qué las devoluciones son el “crash test” de tu packaging

1.1. El recorrido real de un pedido

Un pedido de e-commerce no hace un simple viaje lineal. En temporada alta puede vivir algo así:

  1. Almacén → centro de clasificación → ruta de reparto → casa del cliente.
  2. Cliente lo abre, valora, decide devolverlo.
  3. Regreso: punto de recogida o nueva ruta → centro de clasificación → almacén de devoluciones → reacondicionamiento o destrucción.

 

Cada tramo añade manipulaciones, golpes, apilados y cambios de temperatura. Si el packaging aguanta bien solo en el primer viaje pero no en el segundo, todo ese coste extra se traduce en:

  • Producto dañado.
  • Pérdida de valor de reventa.
  • Más residuos de envases y producto.

 

1.2. Impacto directo en tu cuenta de resultados

Un packaging mal pensado para devoluciones te afecta en varios frentes:

  • Más material: nueva caja, nuevo relleno, nueva etiqueta.
  • Más tiempo de manipulación: personal reembalando, revisando, separando residuos.
  • Más residuos: difícil de reciclar, voluminoso, mezclas de materiales.
  • Peor satisfacción del cliente: devoluciones engorrosas, productos que llegan machacados.

 

Diseñar bien la “vuelta” es imprescindible si quieres que tu e-commerce sea rentable y sostenible.


2. Principios básicos del packaging para devoluciones

Para que tu packaging funcione bien en ida y vuelta, deberías tener en cuenta estos principios:

  1. Resistencia adecuada: soportar al menos dos viajes completos sin destrozarse.
  2. Facilidad de apertura: el cliente debe poder abrirlo sin destrozarlo del todo.
  3. Sistema de cierre para la devolución: una forma clara y sencilla de volver a cerrarlo.
  4. Claridad en la información: el cliente debe entender cómo devolver usando el mismo envase.
  5. Reciclabilidad real: cuando el envase termine su vida útil, que sea fácil reciclarlo.

 


3. Cajas y sobres “ready for return”: qué deben tener

3.1. Doble banda adhesiva: un imprescindible

El estándar cada vez más extendido en e-commerce es la doble banda adhesiva:

  • Una banda para el primer cierre (envío al cliente).
  • Otra banda, protegida, para el segundo cierre (devolución).

 

Ventajas:

  • El cliente no necesita cinta adhesiva adicional.
  • El cierre queda ordenado y resistente.
  • Se reduce el riesgo de que el paquete se abra en tránsito de vuelta.

 

Esto es aplicable tanto en cajas de cartón como en sobres de papel reforzado.

3.2. Perforado o tira abre-fácil

Para que el envase sobreviva a la devolución, es importante que la apertura:

  • Sea intuitiva (no obligue al cliente a arrancar media caja).
  • No destruya zonas críticas de la estructura.

 

Las tiras abre-fácil o líneas de perforado bien situadas permiten abrir el envase sin destrozarlo, y facilitan que el mismo cuerpo pueda reutilizarse para el viaje de regreso.

3.3. Formato y resistencia del cartón

Para cajas de ida y vuelta:

  • Utiliza cartón de canal simple de buena calidad para productos ligeros y doble canal para productos pesados o frágiles.
  • Evita dimensiones “frágiles” (cajas extremadamente alargadas o muy planas) que se deforman con facilidad.
  • Diseña con el transporte apilado en mente: piensa en el peso que soportará el envase si queda abajo en una pila.

 


4. Optimizar para productos diferentes: moda, electrónica, cosmética, alimentación

4.1. Moda y calzado

Aquí las devoluciones son altísimas. Recomendable:

  • Cajas de cartón con doble banda adhesiva y abre-fácil.
  • Reducir al mínimo el plástico interior, sustituyendo films por papel de seda o papel kraft.
  • Incluir una hoja o impresión interior con instrucciones claras de devolución usando la misma caja.

 

Si vendes prendas de valor alto, puedes valorar sobres acolchados de papel o cajas reforzadas, pero siempre pensando en su monomaterialidad y reciclabilidad.

4.2. Electrónica y productos frágiles

En electrónica y artículos delicados, el objetivo es que el producto pueda soportar un segundo viaje si el cliente devuelve:

  • Diseña cunas interiores de cartón moldeado en lugar de espumas plásticas siempre que sea viable.
  • Evita que el cliente tenga que romper la estructura interior para sacar el producto; si la destruye, luego es muy difícil que pueda reembalar bien.
  • Señala con iconos o instrucciones cómo recolocar el producto en caso de devolución.

 

Aquí el equilibrio entre protección y simplicidad es clave.

4.3. Cosmética y cuidado personal

Suelen ser productos de menor volumen pero con sensibilidad a golpes y fugas:

  • Cajas bien ajustadas, con separadores interiores de cartón.
  • Evitar cajas gigantes para productos pequeños “por estética”; en devoluciones son un drama logístico.
  • Si hay sets o kits, que la estructura permita colocar los productos de nuevo en su posición original.

 

4.4. Alimentación y bebidas

En alimentación, muchas veces no se acepta devolución por motivos obvios (seguridad e higiene). Pero sí puedes trabajar:

  • Cajas compactas, con buen aislamiento térmico cuando toque, que no disparen peso ni voluminosidad.
  • Envases secundarios que minimicen roturas en primera entrega (para no generar devoluciones por producto dañado).

 

Aunque no haya devolución, el diseño para reducción de residuos y buena reciclabilidad sigue siendo crítico.


5. Logística inversa: cómo ayudar a tu almacén (y a tu cliente)

5.1. Etiquetas y documentación

Haz que el proceso esté pensado desde el packaging:

  • Deja un espacio específico para la etiqueta de devolución (no encima de información clave).
  • Si incluyes etiqueta de devolución dentro del envío, indica dónde está y cómo usarla.
  • Evita que el cliente tenga que inventar soluciones: cuanto más simple, más probabilidades de que el paquete vuelva bien cerrado y legible.

 

5.2. Estandarizar formatos de cajas y sobres

Cuantos más formatos diferentes uses, más difícil será gestionar devoluciones y reciclar envases:

  • Intenta trabajar con una familia limitada de formatos (p. ej., 3–5 tamaños de caja y 2–3 sobres).
  • Esto facilita el almacenaje y el reaprovechamiento en devoluciones internas.
  • También simplifica la formación del equipo y la definición de procesos.

 


6. Sostenibilidad en la logística inversa: menos residuos, más coherencia

6.1. Monomaterial y reciclabilidad

Lo ideal es que el envase completo que viaja ida y vuelta sea monomaterial reciclable:

  • Cajas y sobres de papel/cartón, sin laminados plásticos innecesarios.
  • Relleno de papel reciclado o cartón, no espumas plásticas de un solo uso.
  • Cintas adhesivas reducidas al mínimo, preferiblemente sobre base de papel.

 

Así, cuando el envase cumpla su última función, basta con que el cliente lo pliegue y lo lleve al contenedor azul.

6.2. Comunicarlo de forma honesta

No hace falta vestirlo de épica. Puedes incorporar mensajes sencillos como:

  • “Esta caja está pensada para que puedas utilizarla también en la devolución.”
  • “Cartón 100 % reciclable. Dóblala y al contenedor azul cuando ya no la necesites.”
  • “Relleno de papel reciclado, reutilízalo en tus propios envíos.”

 

Son frases que ayudan a usar mejor el envase y refuerzan tu posicionamiento sin caer en el greenwashing.


7. Medir el impacto: datos que importan después de la campaña

Para saber si tu packaging de ida y vuelta funciona, merece la pena seguir algunos indicadores:

  • Porcentaje de devoluciones que llegan en el envase original frente a aquellos que llegan en otros embalajes improvisados.
  • Tasa de producto dañado en devoluciones (antes y después del cambio de packaging).
  • Tiempo medio de manipulación de una devolución en almacén.
  • Evolución del coste de packaging por pedido considerando también la logística inversa.
  • Feedback cualitativo de clientes sobre facilidad de devolución.

 

Con estos datos, podrás justificar decisiones de rediseño y seguir afinando tu sistema.


Las devoluciones post-Navidad y las rebajas no son un “mal necesario” que haya que resignarse a soportar sin más. Son, en realidad, la prueba definitiva de si tu packaging de e-commerce está bien pensado o no.

Si diseñas envases para la ida y la vuelta, con doble banda adhesiva, estructuras resistentes, monomateriales reciclables y procesos claros para el cliente, conseguirás:

  • Menos producto dañado.
  • Menos tiempo de manipulación en devoluciones.
  • Menos residuos y una mejor imagen de marca.

 

En Menta-Pack, trabajamos el packaging de e-commerce precisamente con esta lógica: no se trata solo de llegar bien a casa del cliente, sino de gestionar todo el ciclo, devoluciones incluidas, con cabeza y sostenibilidad.

La próxima vez que revises tus cajas y sobres para la tienda online, pregúntate:

“Si este pedido vuelve, ¿mi packaging está preparado… o se convierte en un problema más?”

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