En el sector del packaging, la innovación tecnológica está transformando la forma en que clasificamos y reciclamos los envases. Uno de los avances más prometedores es el uso de marcas de agua digitales, una tecnología impulsada por el proyecto europeo HolyGrail 2.0, que finalizó su fase piloto en 2025 con resultados muy positivos.
Estas “huellas invisibles” permiten identificar de forma precisa cada envase, mejorar la separación por materiales y avanzar hacia el reciclaje de alta calidad que exige el Reglamento PPWR. En este artículo te explicamos qué es exactamente esta tecnología, cómo funciona y qué oportunidades ofrece a las empresas que apuesten por ella antes de 2030.
1. Qué es el proyecto HolyGrail 2.0
HolyGrail 2.0 es una iniciativa coordinada por la European Brands Association (AIM) que reúne a más de 160 empresas europeas de toda la cadena de valor: fabricantes de envases, recicladores, marcas y centros tecnológicos.
Su objetivo es demostrar que la aplicación de marcas de agua digitales en los envases puede revolucionar la clasificación en las plantas de reciclaje.
Cada envase lleva impreso un patrón prácticamente invisible, del tamaño de un sello, que contiene información única sobre:
- Material y composición del envase.
- Uso previsto (alimentación, cosmética, industrial, etc.).
- Tipo de producto y color.
- Fabricante o marca de origen.
Al ser detectadas por cámaras especiales durante la clasificación, estas marcas permiten separar con una precisión inédita envases que visualmente parecen iguales pero requieren diferentes flujos de reciclaje.
2. Cómo funcionan las marcas de agua digitales
El sistema se basa en una combinación de impresión digital y lectura óptica:
- Codificación del envase: el patrón se imprime en el diseño del envase, normalmente integrado en el gráfico o bajo la tinta.
- Escaneo en planta: los lectores ópticos instalados en las líneas de clasificación detectan el patrón y envían la información al sistema de control.
- Separación automatizada: los envases se dirigen automáticamente al flujo de reciclaje correcto (PET claro, PP, HDPE, etc.).
Esta tecnología permite identificar millones de envases por hora y reducir al mínimo la contaminación cruzada entre materiales, uno de los grandes problemas del reciclaje actual.
3. Resultados del piloto europeo
Durante 2024-2025 se realizaron pruebas a gran escala en plantas de Alemania, Dinamarca y Francia con más de 120 tipos de envases. Los resultados fueron reveladores:
- Tasa de detección superior al 99 % incluso en envases dañados.
- Reducción del 20 % de contaminación en flujos de plástico reciclado.
- Mejor calidad del material recuperado, con menos necesidad de reprocesado.
Estos datos confirman que las marcas de agua digitales no son solo una curiosidad tecnológica, sino una herramienta real para lograr el reciclaje de alta pureza que exige el PPWR.
4. Beneficios para las empresas
Adoptar esta tecnología ofrece ventajas tangibles:
- Cumplimiento normativo: facilita demostrar reciclabilidad real y trazabilidad.
- Reducción de costes en tasas de ecomodulación y gestión de residuos.
- Valor de marca: comunicar transparencia y compromiso con la innovación sostenible.
- Preparación para el SDDR: la identificación individual de envases puede integrarse en futuros sistemas de depósito y retorno.
Además, la información codificada abre la puerta a nuevas funcionalidades, como seguimiento de lotes, autenticación de producto o comunicación directa con el consumidor mediante apps.
5. Aplicaciones por sector
- Alimentación y bebidas: identificación de envases por tipo de plástico y contenido, asegurando la pureza del reciclado alimentario.
- Cosmética y cuidado personal: diferenciación de materiales complejos y mejora de la trazabilidad en envases pequeños.
- E-commerce y logística: control de envases secundarios o retornables dentro de cadenas circulares.
En Menta-Pack ya analizamos cómo integrar esta tecnología en los procesos de impresión y diseño de envases sostenibles, especialmente en series medianas y grandes.
6. Retos actuales
Aunque la tecnología está probada, aún existen desafíos para su adopción masiva:
- Coste de implementación inicial en plantas de reciclaje.
- Compatibilidad con diferentes sistemas de impresión y materiales.
- Necesidad de estandarización europea para asegurar que todos los países utilicen códigos compatibles.
Sin embargo, los resultados del proyecto apuntan a que, hacia 2030, las marcas de agua digitales serán un requisito común en los envases de gran consumo.
7. Cómo prepararte desde hoy
- Evalúa tus envases: analiza si tus materiales y sistemas de impresión son compatibles con la tecnología digital watermark.
- Habla con tus proveedores: asegúrate de que pueden integrar esta codificación en el diseño gráfico o en la producción.
- Sigue la evolución normativa: la Comisión Europea está estudiando incluir esta tecnología en las futuras revisiones del PPWR.
- Comunica innovación: mostrar que tu empresa se anticipa a las tendencias es una excelente estrategia de diferenciación.
El futuro del reciclaje pasa por la identificación inteligente de los envases. Las marcas de agua digitales permitirán que cada botella, estuche o bolsa tenga su propia “identidad circular”, haciendo posible un reciclaje más eficiente, transparente y rentable.
En Menta-Pack ayudamos a las empresas a diseñar envases que no solo cumplan con las normas, sino que estén preparados para la próxima generación de tecnologías de reciclaje.
¿Quieres que tu packaging sea parte del cambio hacia el reciclaje inteligente?