La campaña de Navidad termina… pero tu packaging no. Justo después llegan las devoluciones y, acto seguido, las rebajas. Es el momento en el que se pone a prueba de verdad si tu envase está pensado solo para “ir” o también para volver.
En moda y calzado, las tasas de devolución online pueden superar fácilmente el 30 %. En electrónica y otros sectores, la avalancha de devoluciones post-Navidad es ya parte del calendario. Si tu packaging no está preparado para este flujo de ida y vuelta, se traduce en más roturas, más costes, más residuos y peor experiencia de cliente.
Vamos a ver cómo diseñar y elegir un packaging de e-commerce que funcione bien tanto en el envío como en la devolución, con criterio operativo y sostenible.
1. Por qué las devoluciones son el “crash test” de tu packaging
1.1. El recorrido real de un pedido
Un pedido de e-commerce no hace un simple viaje lineal. En temporada alta puede vivir algo así:
- Almacén → centro de clasificación → ruta de reparto → casa del cliente.
- Cliente lo abre, valora, decide devolverlo.
- Regreso: punto de recogida o nueva ruta → centro de clasificación → almacén de devoluciones → reacondicionamiento o destrucción.
Cada tramo añade manipulaciones, golpes, apilados y cambios de temperatura. Si el packaging aguanta bien solo en el primer viaje pero no en el segundo, todo ese coste extra se traduce en:
- Producto dañado.
- Pérdida de valor de reventa.
- Más residuos de envases y producto.
1.2. Impacto directo en tu cuenta de resultados
Un packaging mal pensado para devoluciones te afecta en varios frentes:
- Más material: nueva caja, nuevo relleno, nueva etiqueta.
- Más tiempo de manipulación: personal reembalando, revisando, separando residuos.
- Más residuos: difícil de reciclar, voluminoso, mezclas de materiales.
- Peor satisfacción del cliente: devoluciones engorrosas, productos que llegan machacados.
Diseñar bien la “vuelta” es imprescindible si quieres que tu e-commerce sea rentable y sostenible.
2. Principios básicos del packaging para devoluciones
Para que tu packaging funcione bien en ida y vuelta, deberías tener en cuenta estos principios:
- Resistencia adecuada: soportar al menos dos viajes completos sin destrozarse.
- Facilidad de apertura: el cliente debe poder abrirlo sin destrozarlo del todo.
- Sistema de cierre para la devolución: una forma clara y sencilla de volver a cerrarlo.
- Claridad en la información: el cliente debe entender cómo devolver usando el mismo envase.
- Reciclabilidad real: cuando el envase termine su vida útil, que sea fácil reciclarlo.
3. Cajas y sobres “ready for return”: qué deben tener
3.1. Doble banda adhesiva: un imprescindible
El estándar cada vez más extendido en e-commerce es la doble banda adhesiva:
- Una banda para el primer cierre (envío al cliente).
- Otra banda, protegida, para el segundo cierre (devolución).
Ventajas:
- El cliente no necesita cinta adhesiva adicional.
- El cierre queda ordenado y resistente.
- Se reduce el riesgo de que el paquete se abra en tránsito de vuelta.
Esto es aplicable tanto en cajas de cartón como en sobres de papel reforzado.
3.2. Perforado o tira abre-fácil
Para que el envase sobreviva a la devolución, es importante que la apertura:
- Sea intuitiva (no obligue al cliente a arrancar media caja).
- No destruya zonas críticas de la estructura.
Las tiras abre-fácil o líneas de perforado bien situadas permiten abrir el envase sin destrozarlo, y facilitan que el mismo cuerpo pueda reutilizarse para el viaje de regreso.
3.3. Formato y resistencia del cartón
Para cajas de ida y vuelta:
- Utiliza cartón de canal simple de buena calidad para productos ligeros y doble canal para productos pesados o frágiles.
- Evita dimensiones “frágiles” (cajas extremadamente alargadas o muy planas) que se deforman con facilidad.
- Diseña con el transporte apilado en mente: piensa en el peso que soportará el envase si queda abajo en una pila.
4. Optimizar para productos diferentes: moda, electrónica, cosmética, alimentación
4.1. Moda y calzado
Aquí las devoluciones son altísimas. Recomendable:
- Cajas de cartón con doble banda adhesiva y abre-fácil.
- Reducir al mínimo el plástico interior, sustituyendo films por papel de seda o papel kraft.
- Incluir una hoja o impresión interior con instrucciones claras de devolución usando la misma caja.
Si vendes prendas de valor alto, puedes valorar sobres acolchados de papel o cajas reforzadas, pero siempre pensando en su monomaterialidad y reciclabilidad.
4.2. Electrónica y productos frágiles
En electrónica y artículos delicados, el objetivo es que el producto pueda soportar un segundo viaje si el cliente devuelve:
- Diseña cunas interiores de cartón moldeado en lugar de espumas plásticas siempre que sea viable.
- Evita que el cliente tenga que romper la estructura interior para sacar el producto; si la destruye, luego es muy difícil que pueda reembalar bien.
- Señala con iconos o instrucciones cómo recolocar el producto en caso de devolución.
Aquí el equilibrio entre protección y simplicidad es clave.
4.3. Cosmética y cuidado personal
Suelen ser productos de menor volumen pero con sensibilidad a golpes y fugas:
- Cajas bien ajustadas, con separadores interiores de cartón.
- Evitar cajas gigantes para productos pequeños “por estética”; en devoluciones son un drama logístico.
- Si hay sets o kits, que la estructura permita colocar los productos de nuevo en su posición original.
4.4. Alimentación y bebidas
En alimentación, muchas veces no se acepta devolución por motivos obvios (seguridad e higiene). Pero sí puedes trabajar:
- Cajas compactas, con buen aislamiento térmico cuando toque, que no disparen peso ni voluminosidad.
- Envases secundarios que minimicen roturas en primera entrega (para no generar devoluciones por producto dañado).
Aunque no haya devolución, el diseño para reducción de residuos y buena reciclabilidad sigue siendo crítico.
5. Logística inversa: cómo ayudar a tu almacén (y a tu cliente)
5.1. Etiquetas y documentación
Haz que el proceso esté pensado desde el packaging:
- Deja un espacio específico para la etiqueta de devolución (no encima de información clave).
- Si incluyes etiqueta de devolución dentro del envío, indica dónde está y cómo usarla.
- Evita que el cliente tenga que inventar soluciones: cuanto más simple, más probabilidades de que el paquete vuelva bien cerrado y legible.
5.2. Estandarizar formatos de cajas y sobres
Cuantos más formatos diferentes uses, más difícil será gestionar devoluciones y reciclar envases:
- Intenta trabajar con una familia limitada de formatos (p. ej., 3–5 tamaños de caja y 2–3 sobres).
- Esto facilita el almacenaje y el reaprovechamiento en devoluciones internas.
- También simplifica la formación del equipo y la definición de procesos.
6. Sostenibilidad en la logística inversa: menos residuos, más coherencia
6.1. Monomaterial y reciclabilidad
Lo ideal es que el envase completo que viaja ida y vuelta sea monomaterial reciclable:
- Cajas y sobres de papel/cartón, sin laminados plásticos innecesarios.
- Relleno de papel reciclado o cartón, no espumas plásticas de un solo uso.
- Cintas adhesivas reducidas al mínimo, preferiblemente sobre base de papel.
Así, cuando el envase cumpla su última función, basta con que el cliente lo pliegue y lo lleve al contenedor azul.
6.2. Comunicarlo de forma honesta
No hace falta vestirlo de épica. Puedes incorporar mensajes sencillos como:
- “Esta caja está pensada para que puedas utilizarla también en la devolución.”
- “Cartón 100 % reciclable. Dóblala y al contenedor azul cuando ya no la necesites.”
- “Relleno de papel reciclado, reutilízalo en tus propios envíos.”
Son frases que ayudan a usar mejor el envase y refuerzan tu posicionamiento sin caer en el greenwashing.
7. Medir el impacto: datos que importan después de la campaña
Para saber si tu packaging de ida y vuelta funciona, merece la pena seguir algunos indicadores:
- Porcentaje de devoluciones que llegan en el envase original frente a aquellos que llegan en otros embalajes improvisados.
- Tasa de producto dañado en devoluciones (antes y después del cambio de packaging).
- Tiempo medio de manipulación de una devolución en almacén.
- Evolución del coste de packaging por pedido considerando también la logística inversa.
- Feedback cualitativo de clientes sobre facilidad de devolución.
Con estos datos, podrás justificar decisiones de rediseño y seguir afinando tu sistema.
Las devoluciones post-Navidad y las rebajas no son un “mal necesario” que haya que resignarse a soportar sin más. Son, en realidad, la prueba definitiva de si tu packaging de e-commerce está bien pensado o no.
Si diseñas envases para la ida y la vuelta, con doble banda adhesiva, estructuras resistentes, monomateriales reciclables y procesos claros para el cliente, conseguirás:
- Menos producto dañado.
- Menos tiempo de manipulación en devoluciones.
- Menos residuos y una mejor imagen de marca.
En Menta-Pack, trabajamos el packaging de e-commerce precisamente con esta lógica: no se trata solo de llegar bien a casa del cliente, sino de gestionar todo el ciclo, devoluciones incluidas, con cabeza y sostenibilidad.
La próxima vez que revises tus cajas y sobres para la tienda online, pregúntate:
“Si este pedido vuelve, ¿mi packaging está preparado… o se convierte en un problema más?”