LEGO acelera el cambio a bolsas de papel: qué significa para el futuro del packaging de juguetes

LEGO acelera el cambio a bolsas de papel: qué significa para el futuro del packaging de juguetes

16 de diciembre de 2025Marc Trujillo

LEGO lleva años en el punto de mira cuando se habla de sostenibilidad: por un lado, es un icono del juego creativo; por otro, sus ladrillos y sus envases han estado ligados al plástico desde hace décadas.

En 2025 la compañía ha anunciado un nuevo hito: el 56 % de las líneas de envasado de ladrillos ya ha sustituido las clásicas bolsitas de plástico por bolsas de papel reciclable, y el 93 % de todo su packaging, por peso, es ya de base papel o cartón.

Más allá del titular, esta noticia es un buen caso de estudio para cualquiera que trabaje en gran consumo, juguetería o proyectos de ecodiseño. Vamos a ver qué está haciendo LEGO exactamente, qué retos técnicos hay detrás y qué aprendizajes podemos extraer para otras marcas, incluidas las PYMES.


1. Qué ha cambiado en el packaging de LEGO

1.1. De bolsitas de plástico a bolsas de papel reciclable

Hasta hace poco, cada caja de LEGO incluía varias bolsas finas de plástico con las piezas separadas por etapas de construcción. Esas bolsitas son precisamente las que se están sustituyendo por bolsas de papel “técnicamente reciclables”, fabricadas con material de bosques gestionados de forma responsable (certificación FSC), fibra reciclada y otras fuentes controladas.

Según los últimos comunicados de la compañía:

  • El 56 % de las líneas de empaquetado de ladrillos a nivel global ya operan con estas nuevas bolsas de papel.
  • La transición está prácticamente completada en China y Vietnam, mientras que las plantas europeas y de México la cerrarán entre 2026 y 2027.

 

1.2. Un portfolio cada vez más “paper based”

Este movimiento encaja en una estrategia más amplia:

  • El 93 % del packaging de LEGO por peso es ya de papel, cartón u otros materiales de base celulósica, lo que permite que la mayor parte de los envases sean reciclables en los sistemas de papel de la UE, EE. UU. y Canadá.
  • La compañía ha ido cambiando otros formatos: cajas de minifiguras, envases de ciertos productos “a granel” y embalajes secundarios han migrado progresivamente del plástico al cartón.

 

En resumen, LEGO está haciendo lo que muchas marcas anuncian pero pocas ejecutan a escala: reducir de verdad el plástico de un solo uso en su packaging primario e interior.


2. El contexto: un mar de residuos de envases

Para poner esta noticia en perspectiva, conviene mirar el marco general:

  • En 2023, la UE generó casi 80 millones de toneladas de residuos de envases, unos 178 kg por habitante.
  • Solo en plástico de envase, cada ciudadano europeo generó 35,3 kg al año, de los que menos de la mitad se reciclaron.

 

Packaging de todo tipo, incluyendo juguetes, forma parte de este problema estructural. Por eso, cualquier avance real en la sustitución de plásticos de un solo uso en categorías masivas tiene un efecto más allá de una sola marca.


3. El motor del cambio: niños que no quieren tanto plástico

Lo interesante del caso LEGO es que la presión no llega solo de reguladores o inversores, sino también de su público clave: la infancia.

Estudios internos citados por la compañía reflejan que:

  • Un 81 % de los niños afirma que le importa el reciclaje.
  • Un 80 % dice que quiere producir menos residuos.

 

LEGO lleva años recibiendo cartas de niños pidiendo “menos plástico” en el envase. Ese feedback se ha utilizado como argumento interno para acelerar la transición a bolsas de papel y otras soluciones de packaging más reciclables.

Para cualquier marca dirigida a consumidor final, el mensaje es claro:

  • La nueva generación de compradores asocia valor de marca con coherencia ambiental.
  • Ignorar esta expectativa en categorías como juguetes, alimentación infantil o cuidado personal es regalar terreno a la competencia y a las marcas nativas sostenibles.

 


4. El reto técnico: no basta con “cambiar plástico por papel”

Sustituir una bolsita de plástico por otra de papel parece simple, pero la realidad industrial es bastante más compleja.

4.1. Resistencia, proceso industrial y experiencia de juego

Las nuevas bolsas de papel tienen que cumplir varias funciones a la vez:

  • Soportar la fricción de cientos de piezas con aristas sin perforarse.
  • Mantenerse intactas en líneas que trabajan a alta velocidad y en transporte internacional.
  • Asegurar una impresión legible (iconos, números de bolsa) y una experiencia de juego similar.

 

Según LEGO, antes de la implantación definitiva se han probado más de 180 combinaciones de papel, gramaje y estructura, hasta llegar a una solución que equilibrara resistencia, manejabilidad y reciclabilidad.

Es un buen recordatorio de que, en ecodiseño, el cambio de material nunca es solo una decisión de compras, sino un proyecto de I+D y de ingeniería de proceso.

4.2. Impacto en productividad de las líneas

La compañía ha señalado que, una vez completado el despliegue, el siguiente objetivo será que las nuevas líneas de embalaje en papel igualen o superen la eficiencia de las líneas antiguas de plástico.

Si el envase es más sostenible pero reduce mucho la velocidad de producción, el coste industrial puede dispararse. Por eso es clave que operaciones, ingeniería y compras trabajen juntos desde el inicio en cualquier transición de material.


5. Qué mensaje envía LEGO al sector del packaging

5.1. Del experimento al nuevo estándar

Cuando un líder global declara que ha sustituido más de la mitad de sus bolsas internas de plástico por papel reciclable, su packaging es ya mayoritariamente de base papel, y lo vincula a objetivos explícitos de eliminación de plásticos de un solo uso,está mandando un mensaje claro al mercado: esto ya no es una prueba piloto, es el camino de referencia.

Fabricantes, retailers y proveedores de envase toman nota. En particular, en categorías donde el plástico flexible se usaba por inercia, este tipo de movimientos “legitima” la búsqueda activa de alternativas de papel o monomateriales más fáciles de reciclar.

5.2. Papel y cartón ganan peso… pero no son una bala de plata

El caso LEGO también encaja con una tendencia general: el aumento del peso del papel y cartón en el mix de residuos de envases, que ya representan alrededor del 40 % del total en la UE, frente al 20 % aproximado del plástico.

Eso no significa que “papel = bueno, plástico = malo”, pero sí:

  • El papel y cartón cuentan con infraestructuras de recogida y reciclaje más maduras.
  • En aplicaciones de envase interior, etiquetas y estuches, suelen permitir reducciones directas de plástico de un solo uso sin comprometer el producto.

 

El reto está en evaluar cada caso con una visión de ciclo de vida completo y de cumplimiento normativo (por ejemplo, EUDR para materiales celulósicos, PPWR para reciclabilidad real y contenido reciclado).


6. Lecciones para otras marcas (también PYMES)

Aunque LEGO juegue en otra liga por tamaño, hay varios aprendizajes trasladables.

6.1. Empezar por el “plástico fácil de quitar”

LEGO no está cambiando de golpe los ladrillos (plástico técnico de altísima precisión), sino el packaging interior de baja vida útil: bolsitas, envoltorios, formatos promocionales.

En muchas empresas pasa lo mismo:

  • Quizá no puedas cambiar aún el envase primario (contacto alimentario complejo, normativa específica, inversión en moldes…).
  • Pero sí puedes revisar secundarios, rellenos, bolsitas internas, film retráctil o estuches promocionales.

 

La clave es priorizar por impacto (volumen, visibilidad) y por viabilidad técnica.

6.2. Escuchar al usuario final

LEGO ha usado la voz de los niños como palanca interna para justificar inversiones en maquinaria y desarrollo de materiales.

Cualquier marca puede replicar el enfoque:

  • Incluir preguntas sobre el envase en encuestas de satisfacción.
  • Recoger comentarios en e-commerce sobre packaging (positivo y negativo).
  • Probar versiones “sostenibles” en lanzamientos limitados y medir respuesta.

 

Muchas decisiones de ecodiseño ganan fuerza cuando puedes mostrar que el cliente no solo acepta el cambio, sino que lo valora.

6.3. Tratar el rediseño de envases como un proyecto estratégico

En los últimos años LEGO ha duplicado su inversión en iniciativas de sostenibilidad, incluyendo materiales y packaging, y ha comunicado ese roadmap en sus informes públicos.

Para una empresa más pequeña, esto se traduce en:

  1. Diagnóstico: identificar qué envases concentran más coste, más plástico de un solo uso y más fricción con clientes.
  2. Hoja de ruta: definir qué cambios se pueden ejecutar en 1–2 años (rápidos) y cuáles son de 3–5 años (maquinaria, contratos largos, etc.).
  3. Pilotos reales con proveedores, líneas de envasado y clientes clave.
  4. Comunicación honesta: explicar lo que ya has cambiado, lo que estás probando y lo que aún no tiene solución viable.

 


7. ¿Fin del plástico en el packaging de juguetes? No tan rápido

Sería tentador leer esta noticia como “el principio del fin del plástico”. LEGO misma reconoce que no es así:

  • Sus ladrillos siguen siendo de plásticos técnicos de alta precisión, y está explorando materias primas renovables y recicladas para ellos, pero sin cambios radicales a corto plazo.
  • Hay aplicaciones donde el plástico seguirá siendo la mejor opción para equilibrar seguridad, durabilidad y huella global.

 

Lo relevante del caso es otro:

  • Se están eliminando plásticos de baja funcionalidad y uso muy corto (bolsitas interiores, blísters, envoltorios) donde el papel y el cartón pueden cumplir la misma función con menos impacto.
  • Se alinean las decisiones de packaging con tendencias regulatorias y de mercado que apuntan a más restricciones y costes para los plásticos de un solo uso.

 


El paso de LEGO hacia bolsas de papel reciclable y un portfolio de packaging mayoritariamente basado en papel no es solo una anécdota de una marca conocida. Es una señal clara de cómo está cambiando el juego en el packaging de juguetes y de gran consumo en general:

  • Los plásticos de un solo uso en envases interiores tienen cada vez menos justificación.
  • El papel y el cartón ganan terreno como soportes principales, siempre que sean reciclables y trazables.
  • Las decisiones de envase se conectan cada vez más con la percepción de marca, la regulación y los costes a medio plazo.

 

Para cualquier empresa que esté revisando su packaging, la pregunta no es si puede copiar exactamente lo que ha hecho LEGO, sino:

  • ¿Qué parte de mi envase es “plástico fácil de quitar” que podría pasar a papel o a otro material más reciclable?
  • ¿Estoy escuchando lo que mis clientes (y mis hijos) ya me están diciendo sobre residuos y reciclaje?

 

En Menta-Pack seguimos de cerca este tipo de casos porque ayudan a aterrizar tendencias globales en decisiones muy concretas: cambiar una bolsa, rediseñar un estuche, ajustar un relleno. Pequeños movimientos que, sumados, pueden transformar de verdad el impacto de tu packaging en los próximos años.

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